Cómo empezar una presentación: Pasos para una presentación ganadora

A lo largo de su carrera, es posible que tenga que hacer una presentación ante sus compañeros o supervisores. Su presentación debe ser dinámica, informativa y atractiva para tener éxito. También debe mantener el interés de su público.

En este artículo, explicamos las habilidades de comunicación necesarias para una presentación eficaz y cómo captar inmediatamente la atención de su público.

10 habilidades de comunicación para el éxito profesional

¿Qué es una presentación?

El comienzo de la presentación es la introducción. Su apertura debe captar inmediatamente la atención del público y mantenerla durante toda la presentación. Su introducción debe incluir tres objetivos principales:

  • Captar la atención de la audiencia
  • Identificar el tema, el objetivo o el mensaje de la presentación.
  • Proporcione una visión general, un esquema o un programa de su presentación.

Habilidades de comunicación importantes para una presentación

Las habilidades de comunicación son capacidades que las personas utilizan al dar o recibir cualquier tipo de información. Pueden ser verbales, escritas y/o no verbales (postura, gestos con las manos, etc.). Los mensajes que envíes a tu audiencia durante tu presentación tendrán un impacto directo en el compromiso del público.

Es habitual centrarse principalmente en la comunicación verbal y escrita cuando se hace una presentación, pero las señales no verbales son igualmente importantes, si no más, para que la presentación tenga éxito. Sea consciente de la postura corporal, la colocación de las manos y el contacto visual antes, durante y después de la presentación. Así desarrollarás tu autoridad como fuente de conocimiento sobre el material que estás presentando. Además, transmite respeto por el público y su tiempo. He aquí algunas habilidades de comunicación clave que debes tener en cuenta al desarrollar y realizar tu presentación:

Confianza y cordialidad

Las personas suelen responder positivamente a las ideas que se presentan con confianza. Puedes transmitir confianza manteniendo el contacto visual, sentándote recto con los hombros abiertos, mirando a tu audiencia mientras hablas en lugar de a una pantalla u hoja de papel y preparándote con antelación para que tus ideas sean claras.

Además, crear un ambiente positivo para su presentación garantizará la receptividad de la audiencia. Puede mostrar un carácter amistoso abordando las interacciones con una actitud positiva, sonriendo mientras los demás hablan, practicando la escucha receptiva haciendo preguntas cuando los demás presentan ideas e incluso preguntando si todo el mundo lo está haciendo bien. Demostrando interés por tu audiencia probablemente te ganarás su interés por la información que presentas y crearás una atmósfera de respeto mutuo.

Claridad y volumen

Utilizar un volumen adecuado al hablar para asegurarse de que su voz se transmite a toda la sala ayudará a que la comunicación sea eficaz. Además, la velocidad a la que hable le ayudará a desarrollar su claridad y garantizará que la audiencia se centre en el mensaje de su presentación.

Escucha activa

Un comunicador y presentador eficaz entiende que escuchar es tan importante como hablar a su audiencia. Puedes practicar la escucha activa prestando toda tu atención a la persona que habla. Establece un fuerte contacto visual y utiliza un lenguaje corporal orientado hacia el frente, evitando distracciones como conversaciones paralelas o teléfonos móviles. Haz también preguntas de aclaración cuando sea oportuno.

Entender las señales no verbales

Dado que los miembros de la audiencia suelen permanecer en silencio durante largos periodos de tiempo durante las presentaciones, es fundamental comprender las señales no verbales y reaccionar de forma receptiva y positiva. Esto es especialmente importante si la presentación es complicada o larga. Observar el lenguaje corporal en la sala le ayudará a saber cuándo debe aclarar la información o si el grupo necesita una pausa.

2. Cómo iniciar cualquier presentación

Un comienzo atractivo de su presentación le establecerá como un presentador eficaz y servirá como base para el resto de su presentación. Intenta recordar que la simplicidad es lo preferible y lo más atractivo para la mayoría del público. Una buena regla a tener en cuenta al desarrollar una presentación es la regla 10-20-30. Utilizando 10 o menos diapositivas, mantén la presentación por debajo de los 20 minutos para retener la atención del público. Utilice un tipo de letra lo suficientemente grande y sencillo como para poder leerlo desde el fondo de la sala. El tipo de letra debe ser al menos de tamaño 30. De este modo, la información que presente será clara, concisa y fácil de recordar. Estos son los pasos eficaces para iniciar una presentación con éxito:

1. Introducción y bienvenida

Comienza tu presentación con una bienvenida y una rápida presentación de ti mismo dando información de fondo sobre quién eres. Esto desarrolla su credibilidad como orador y permite a la audiencia conectar con usted a nivel personal. Además, asegúrate de agradecer a tu audiencia su tiempo y reconocer su esfuerzo y participación en la presentación.

2. Afirmar los temas de la presentación, el propósito y los objetivos del grupo

En general, es probable que tu público conozca lo esencial del objetivo de la presentación. Proporcionarles una serie de objetivos concretos para ellos les ayudará a ver la validez de la información. Indique los puntos clave de la presentación para que puedan conceptualizar cómo podrán utilizar la información que les ha dado.

3. Presentar ideas de apertura

Como presentador, puede poner en práctica varias técnicas diferentes para involucrar a su audiencia con la información inicial. Aproveche esta oportunidad para hacer que la información sea lo más real y emocionante posible. El uso de una cita o estadística contextualizará la información y la hará importante. Una cita de un autor u otra autoridad en la materia puede dar validez al tema. Empezar con una invitación a pensar «¿qué pasaría si…?» o «imagina un mundo en el que…» evoca una reacción emocional, que puede asegurar su atención continua.