Métodos de entrega de proyectos: Definición y cómo elegir uno

Tener un proyecto de construcción cuidadosamente planificado muestra a los clientes que usted es organizado y que presentará un producto final de calidad a tiempo. Siguiendo un método de entrega de proyectos, puede mantener el control del proceso de creación del proyecto de principio a fin. Existen muchos métodos de entrega de proyectos que puede seleccionar según las necesidades y objetivos específicos del cliente o del proyecto.

En este artículo, repasamos qué son los métodos de entrega de proyectos en la construcción, los diferentes tipos disponibles y cómo elegir el adecuado.

¿Qué son los métodos de entrega de proyectos en la construcción?

Los métodos de entrega de proyectos son las diferentes formas en que una empresa de construcción organiza y ejecuta los servicios que ofrece a los clientes. La mayoría de los proyectos constan de servicios como el diseño, la construcción, la planificación y la ejecución. Los métodos de entrega de proyectos describen los pasos que seguirán las empresas para prestar estos servicios, de principio a fin. Es importante que las empresas elijan el método de entrega de proyectos adecuado que se adapte a las necesidades, preferencias y objetivos específicos del proyecto en el que están trabajando.

Relacionado: Cómo convertirse en director de obra

Diferentes tipos de métodos de entrega de proyectos

Estos métodos de entrega de proyectos suelen centrarse en las necesidades presupuestarias, los elementos de diseño y los plazos de los distintos proyectos de construcción. Los tipos más comunes de métodos de entrega de proyectos incluyen:

Diseño-licitación-construcción

Las empresas suelen utilizar este método con mayor frecuencia, ya que permite una colaboración eficaz entre todas las partes a lo largo del proceso de construcción. Esto incluye a ingenieros, arquitectos y trabajadores de la construcción. Muchos trabajadores de la construcción prefieren utilizar este método cuando trabajan en proyectos comerciales de mayor envergadura. El método de diseño-licitación-construcción contiene tres fases diferentes, lo que lo convierte en uno de los métodos más largos.

Las tres fases de diseño-licitación-construcción son:

  • Diseño: Comienza con la contratación por parte del propietario del proyecto de las partes necesarias, que pueden ser el ingeniero, el arquitecto o el diseñador para crear una nueva propiedad o instalación. Estos utilizarán dibujos, maquetas u otros gráficos para mostrar sus ideas de diseño y disposición general. El propietario del proyecto revisa estas especificaciones y hace una lista de las tareas que los contratistas y subcontratistas deben realizar para completar este proyecto. A continuación, el propietario del proyecto solicitará ofertas a los contratistas.
  • Oferta: Una vez que la oferta esté disponible, los contratistas revisarán los gráficos, las especificaciones y los requisitos del proyecto. Es posible que se pongan en contacto con el propietario del proyecto o el diseñador para obtener más información antes de preparar su oferta. En sus ofertas se detallan los precios que piden los contratistas, los materiales necesarios y los plazos previstos. Los diseñadores revisan estas ofertas, solicitan información adicional, si es necesario, y eligen la oferta que mejor se ajusta a sus necesidades.
  • Construye: Después de elegir la oferta ganadora, los diseñadores y contratistas pasan a la fase de construcción mientras el contratista y su equipo construyen la estructura. El diseñador supervisará periódicamente el progreso del proyecto y aportará sugerencias, mejoras y comentarios para asegurarse de que se entrega un producto final de calidad al cliente.

Diseño y construcción

Si tiene un plazo más corto, el método de diseño-construcción puede ser la opción adecuada. En este proceso, el contratista y el diseñador son una sola persona, conocida como diseñador-constructor. Puede ser un arquitecto, un contratista o un ingeniero que se encarga individualmente del proceso de diseño y construcción de principio a fin. Los diseñadores-constructores también sirven de contacto entre los subcontratistas y el propietario del proyecto.

Este método comienza con el propietario del proyecto proporcionando el diseño inicial del proyecto que el cliente prefiere. Éste solicitará propuestas a los constructores, que presentarán una oferta y notas sobre el diseño del proyecto. Estas notas pueden detallar los ajustes y adiciones que el diseñador-constructor haría si se le asignara el proyecto. Los propietarios del proyecto elegirán la mejor propuesta que sea rentable y contenga diseños que satisfagan las necesidades del cliente. Una vez elegida la propuesta, el diseñador-constructor y su equipo construirán la instalación, y el diseñador-constructor supervisará y construirá el proyecto al mismo tiempo.

Relacionado: Solicitud de propuestas: Definición y qué incluir

Director de obra a riesgo

Se trata normalmente de una variación del método de diseño-licitación-construcción. La diferencia fundamental es que el propietario del proyecto contrata a un director de obra para que supervise el proyecto, en lugar de a un diseñador. Si el propietario del proyecto tiene poca experiencia en la gestión del proceso de construcción, este es un buen método. Los directores de obra en esta posición suelen tener conocimientos avanzados en la gestión de un proceso de construcción y a menudo pueden hacerse cargo de todo el proceso para el propietario del proyecto.

El propietario del proyecto suele empezar este método recibiendo el diseño inicial del cliente y presentándolo a un director de obra de su elección. Trabajarán juntos en la elaboración de los planos del proyecto. A continuación, los directores de obra tomarán el control del proyecto elaborando un presupuesto, también conocido como precio máximo garantizado (PMG), que el director utiliza como la cantidad presupuestada que promete al cliente que mantendrá durante el proyecto.

Los directores de obra reciben las ofertas de los contratistas y eligen la que mejor se ajusta a las necesidades del cliente dentro del presupuesto acordado. A continuación, el director de obra colabora estrechamente con el contratista para elaborar el calendario de construcción, supervisar el progreso y la calidad del proyecto e informarle de cualquier novedad del cliente. Si los costes finales del proyecto se mantienen por debajo del importe acordado, el propietario recompensa al director de obra con un acuerdo de reparto de costes. Si supera esta cantidad, el director de obra se arriesga a pagar la diferencia.

Relacionado: Relacionado: Aprenda a ser director de proyectos de construcción

6. Contratación por encargo

Este método implica la realización de varios proyectos dentro de un contrato a largo plazo, por lo que puede ser una gran opción para quienes tienen varios proyectos en curso en un año. En este proceso, los propietarios de los proyectos aceptan ofertas de los contratistas al inicio del contrato. A medida que se acerquen a nuevos proyectos, revisarán estas ofertas para encontrar la que mejor se adapte a las necesidades específicas de su proyecto. Así se ahorra el tiempo de recibir y revisar nuevas ofertas para cada contrato individual.

Los contratistas seleccionados pueden realizar trabajos para el propietario del proyecto en cualquier momento que éste lo solicite. Los proyectos comenzarán con una reunión conjunta sobre el alcance, en la que se establecen las necesidades, objetivos y tareas de cada proyecto distribuyendo el alcance del trabajo. Una vez revisado, el contratista presenta una propuesta de precio, que describe el coste previsto para el proyecto. Este método suele funcionar mejor para proyectos pequeños y medianos, como tareas de mantenimiento, reparaciones y renovaciones.

Cómo elegir el método de entrega de proyectos adecuado

Elegir un método de entrega sólido implica revisar cuidadosamente las especificaciones, los plazos y los requisitos del proyecto. Siga estos pasos para elegir el método de entrega de proyectos adecuado para usted:

1. 2. Definir el objetivo del proyecto

Antes de seleccionar un proceso de entrega, debe revisar el proyecto con claridad y establecer sus objetivos. Puede reunirse con el cliente para determinar sus objetivos, al tiempo que desarrolla hitos claros propios. Conocer el objetivo general del proyecto y lo que espera conseguir con él puede ayudarle a describirlo con claridad a los miembros del equipo, los diseñadores y los contratistas cuando solicite ofertas y propuestas.

2. Decidir el presupuesto

Establecer el presupuesto del proyecto le permite comprender mejor qué ofertas puede aceptar y el tamaño del equipo que puede contratar. Por ejemplo, si el presupuesto es reducido, puede que le resulte difícil utilizar el método de diseño-licitación-construcción, ya que tendría que contratar tanto a contratistas como a diseñadores. Al estimar los presupuestos, ten en cuenta elementos como el número de personas que puedes contratar, las herramientas que necesitas y los sistemas de software que vas a utilizar.

3. Elaborar la complejidad del diseño

Hay que tener en cuenta lo detallado y complejo que se quiere que sea el diseño del proyecto. Si los clientes quieren un diseño único, debería elegir un método con una fase de diseño estructurada. Si no es así, podría considerar la posibilidad de utilizar un método de sólo director de obra, que se centra más en la construcción que en el diseño de la estructura general. Esto podría ser lo mejor para proyectos de mantenimiento o reparación que no requieren diseños adicionales.

Relacionado: Gestión de la construcción: Funciones y fases

4. Construir un cronograma

Establezca los plazos de las distintas tareas del proyecto. Normalmente, puede obtener esta información del cliente. Si el cliente permite que los plazos sean flexibles, puede elegir un método con múltiples fases de diseño y construcción para apoyar este calendario relajado. Si los plazos son ajustados, puede optar por un método que requiera menos fases. Asegúrese de definir claramente este calendario con los contratistas y de finalizarlo con los clientes antes de avanzar en la construcción.

5. Revisar el nivel de conocimientos necesarios

El método que elija suele depender de su propia experiencia. Si tiene poca experiencia en la gestión de proyectos de construcción, considere un plan que implique más bien un enfoque de no intervención que permita al director de obra tomar el control. Si tienes tiempo, puedes practicar este método mientras acompañas al director de obra y recibes experiencia y orientación práctica. Esto le da la opción de seguir métodos en los que usted tenga más control sobre futuros proyectos.