Cómo manejar a un nuevo jefe (con consejos)

Un nuevo director en su departamento puede significar cambios significativos en la dirección del trabajo de su equipo, su función o el flujo de trabajo del equipo. Puede aprender a manejar estos cambios y a descubrir nuevas formas positivas de trabajar con la dirección de su equipo.

En este artículo, te explicamos cómo navegar por la transición a tu nuevo jefe y te ofrecemos algunos consejos para trabajar de forma productiva con tu nuevo jefe y las nuevas situaciones que pueda introducir.

8 estrategias para lidiar con un jefe difícil

Qué esperar de un nuevo jefe

Hay algunas cosas que cualquiera puede esperar de un nuevo gerente o supervisor, entre ellas:

  • Un nuevo estilo de liderazgo: La forma en que usted o su antiguo jefe operaban puede no ser la única o incluso la mejor. Es probable que su nuevo líder gestione de forma diferente, y si espera estos cambios, podrá adaptarse mejor al nuevo estilo de gestión. Puede que incluso descubra que el nuevo estilo de liderazgo tiene beneficios que no esperaba.
  • Nuevos objetivos definidos: Es probable que tu nuevo jefe comience su función con un plan o ideas sobre cómo mejorar el equipo. Es posible que tenga objetivos claros en mente o que necesite tiempo para desarrollar objetivos específicos. Esté dispuesto a aceptar nuevos objetivos a corto y largo plazo para ayudar a que la transición al nuevo liderazgo sea lo más eficaz posible.
  • Lagunas de conocimiento: Tu antiguo jefe lo sabía todo sobre la oficina, las relaciones laborales y los procesos del equipo. Su nuevo gerente aún está aprendiendo cómo funciona su equipo y las preferencias de cada persona. Intenta ser empático con la nueva posición a la que se enfrenta tu supervisor. Ayudarle a entender el equipo y los procesos puede hacer que se sienta más cómodo en su nuevo papel.

Relacionado: ¿Por qué es importante la empatía en el trabajo?

Conversaciones que podrías tener con tu nuevo jefe

Hay muchos temas que su jefe puede querer tratar con usted y su equipo. Algunos pueden ocurrir de inmediato, mientras que otros pueden ocurrir después de unos meses de estar en el equipo. Algunas conversaciones pueden incluso tener lugar varias veces a lo largo de unas semanas como parte del proceso de transición. Estas son algunas de las conversaciones que puedes esperar tener con tu jefe durante sus primeros meses:

1. Expectativas

Todos los directivos tienen ideas diferentes sobre cómo debe funcionar un departamento o una empresa. Es probable que se reúna con el equipo y con cada uno de sus miembros en las primeras semanas—después de haber tenido la oportunidad de observar—para repasar sus expectativas. Esta conversación puede indicarte la frecuencia con la que tu jefe quiere informes, el tipo de productividad que espera o si tiene previsto darte más responsabilidades. Escucha y considera la posibilidad de tomar notas para poder recordar y priorizar sus expectativas sobre tu función.

Estilos de comunicación

Los estilos de comunicación son la forma única en que tu jefe interactúa con su equipo. Entender su estilo de comunicación puede ayudarte a adaptar tus propios enfoques de comunicación para que la conversación sea clara y eficiente para ambos. Algunos directivos pueden preferir el correo electrónico, mientras que otros pueden preferir el diálogo cara a cara o ser muy proactivos a la hora de abordar los problemas. Prepárate para que tu nuevo jefe se comunique de forma diferente a la de tu antiguo jefe, y busca formas de interactuar cómodamente con él. Por ejemplo, si su gerente prefiere el correo electrónico, considere la posibilidad de hacer solicitudes por correo electrónico.

Relacionado: Relacionado: 4 estilos de comunicación

Objetivos del departamento

Los objetivos del departamento son planes para el enfoque de todo el departamento. Poco después de su llegada, su nuevo director puede reunirse con el equipo en su conjunto e individualmente para hablar de objetivos como el aumento de la productividad, la creación de nuevos procesos o la planificación de proyectos. También pueden hablar de los retos de su departamento y de las posibles soluciones que tienen. Toma nota de sus sugerencias y considera cómo tus tareas individuales se relacionan con los objetivos del departamento.

Necesidades del departamento

Las necesidades del departamento son los recursos y herramientas que el personal debe tener para el funcionamiento diario. Esta conversación puede ser una negociación entre el personal y el nuevo director, ya que el personal considera lo que necesita para realizar sus tareas. Si los objetivos de su supervisor requieren más recursos, como impresoras adicionales o nuevos programas informáticos, es posible que usted y su equipo tengan que solicitar esos recursos. Ponte en contacto con tu nuevo supervisor para asegurarte de que sus objetivos pueden cumplirse, y ofrécele sugerencias sobre cómo podría conseguir los recursos que necesita.

Cómo trabajar con un nuevo gerente

Estos son algunos consejos útiles para manejar la transición a un nuevo gerente:

1. Tome la iniciativa

Cuando llegue el nuevo jefe, sea el primero en programar una reunión con él. Programar una reunión es una buena manera de mostrar interés en ellos y en su nuevo papel, así como de mostrar su disposición a adaptarse al cambio de liderazgo. Pregúntales cómo se están adaptando y averigua si necesitan algo de ti en el futuro. Muéstrese seguro, acogedor y accesible para que ellos puedan actuar de la misma manera con usted.

2. Establezca objetivos para su función

Durante su primera reunión, descubra lo que su nuevo supervisor necesita de usted y de su función, y luego póngase como objetivo cumplir esas expectativas lo antes posible. Trabaja con tu jefe para establecer plazos claros para las expectativas, o establece tú mismo plazos realistas para ser más proactivo. Por ejemplo, si tu jefe quiere cuatro informes a la semana, considera la posibilidad de planificar los días en que debe completarse cada informe. Establecer objetivos claros durante la primera reunión puede ayudarte a trabajar junto a tu jefe y a adaptarte a sus expectativas.

3. Perseguir sus objetivos departamentales

Además de tus propias tareas, intenta ayudar a tu jefe en sus objetivos para tu departamento. Tu jefe puede reorganizar los equipos, priorizar diferentes proyectos o añadir nuevas normas. Por ejemplo, si trabajas en diseño gráfico, puede que tu jefe quiera encontrar una mejor biblioteca de imágenes de archivo. Para apoyar el nuevo objetivo del equipo, busca algunas opciones y preséntalas a tu jefe. Esto puede demostrar que estás dispuesto a ayudar a mejorar las cosas para todo el equipo y que respetas su enfoque.

4. Obsérvelos

La observación puede ser su herramienta más importante para conocer a su nuevo supervisor. He aquí algunas cosas a las que debe prestar atención:

  • Interacciones con otros: Descubre cómo interactúa tu nuevo jefe con su equipo, fijándote en su apertura a las preguntas y en si intenta hacerse amigo de los miembros de su equipo.
  • Hábitos de oficina: Determine los hábitos de su jefe en la oficina, si prefiere trabajar solo, si pasa la mayor parte del tiempo con su equipo o incluso con qué frecuencia se toma descansos. Fíjate en si tiene la puerta abierta o cerrada mientras trabaja. Una puerta abierta puede ser una señal de que su jefe está preparado y disponible para responder a sus preguntas.
  • Frecuencia de las comprobaciones: Fíjese en la frecuencia con la que su jefe se pone en contacto con cada uno de los miembros del equipo. Considere si prefiere estar presente durante todo el proceso o si prefiere ver el producto terminado.

Al observar sus actividades cotidianas, también puede conocer los gustos y disgustos que quizá no mencionen en voz alta. Las observaciones podrían ayudarte a aprender formas eficaces de comunicarte con ellos y adaptarte a sus comportamientos.

5. Ayúdeles a salir

Si ves a tu jefe buscando la sala de descanso o luchando con una tarea difícil, aprovecha la oportunidad para ayudarle. Ofrecerte a ayudar a tu jefe en cualquier tarea puede demostrar tu carácter y tu deseo de trabajar a su lado. Esfuérzate por ser amistoso y útil desde el principio, para que tu jefe sepa que puede contar con tu ayuda más adelante.

6. Haga preguntas

A veces puedes no estar seguro de lo que necesita tu nuevo jefe, incluso después de reunirte con él por primera vez. Cuando pasen por tu puesto de trabajo, pregunta si necesitas ayuda. Esto puede mostrar a tu supervisor que eres honesto sobre cuándo necesitas ayuda. Cuando el jefe vea esta honestidad, sabrá que puede contar con usted para preguntar y asegurarse de que una tarea se hace correctamente.

7. Cambia cuando lo necesites

Aprender a adaptarse a los planes, necesidades y expectativas de su nuevo supervisor sin quejarse le da flexibilidad y le prepara para nuevas experiencias. Por ejemplo, es posible que su supervisor quiera aumentar el rendimiento del departamento, lo que significa que tendrá que ajustar sus flujos de trabajo para prepararse para nuevas tareas. Cambiar según las necesidades también te permite presentarte como un miembro del equipo que colabora.

8. Programe una segunda reunión

Una vez que el directivo haya tenido tiempo de asentarse y usted haya aprendido un poco más sobre su nuevo puesto, considere la posibilidad de fijar una cita de seguimiento para otra conversación. Pídele información sobre tu trabajo hasta el momento y escucha atentamente su respuesta. Puedes saber si están satisfechos con la dirección de tu trabajo o con la actividad del departamento. Esto te ayudará a calibrar cómo estáis llevando ambos la transición a un nuevo supervisor.