¿Qué es el Design Thinking?

El pensamiento de diseño se ha aplicado a muchas industrias durante décadas. El enfoque metódico centrado en el ser humano para entender y luego resolver creativamente los problemas ha dado lugar a algunas innovaciones realmente impresionantes. Hoy en día, cada vez más empresas se dan cuenta del valor de aplicar un proceso de pensamiento de diseño a todos los aspectos del negocio.

En este artículo, analizamos qué es el pensamiento de diseño, por qué es importante para su empresa y cuáles son las cinco etapas del proceso de pensamiento de diseño.

¿Qué es el pensamiento de diseño?

El pensamiento de diseño es un proceso para resolver problemas complejos mediante la búsqueda de soluciones centradas en el usuario. El nombre proviene del hecho de que el proceso está muy inspirado en el que utilizan los diseñadores en la arquitectura, la empresa y la ingeniería para liderar la innovación y encontrar nuevas formas creativas de satisfacer las necesidades de sus usuarios.

Aunque se utiliza más a menudo para diseñar nuevos productos o nuevas tecnologías, el proceso de pensamiento puede aplicarse en realidad a casi cualquier industria y a cualquier aspecto de la empresa. Es un método muy eficaz para desarrollar soluciones creativas y proactivas a los problemas y las necesidades de los usuarios.

Una de las características clave que distinguen al pensamiento de diseño es que se basa en soluciones y no en problemas. Esto significa que se centra en ideas constructivas y formas eficaces de abordar un problema, en lugar de fijarse en los obstáculos o limitaciones del problema en cuestión.

Hay cuatro principios que guían el pensamiento de diseño y que es importante comprender antes de poder aplicarlo con eficacia. A continuación se ofrece un breve resumen de cada uno de esos cuatro principios:

  1. La regla humana
  2. La regla de la ambigüedad
  3. Todo diseño es un rediseño
  4. La regla de la tangibilidad

1. La regla humana

Esto se refiere a la idea de que el pensamiento de diseño está centrado en el usuario, también llamado «centrado en el ser humano». Esto significa que las ideas y las soluciones no sólo deben desarrollarse teniendo en cuenta al usuario final, sino que deben desarrollarse en un entorno de colaboración en equipo. El diseño es una actividad social. Los humanos lo hacen con la intención de que otros humanos se beneficien de él.

2. La regla de la ambigüedad

Este principio es un recordatorio de que siempre habrá cierta ambigüedad o incertidumbre en el pensamiento de diseño. Esto se debe a que su objetivo es innovar y crear, y esos procesos implican experimentar y probar cosas que pueden llevarle a usted y a su equipo a los límites de sus conocimientos y habilidades colectivas. Esta ambigüedad es una parte crucial del desarrollo de nuevas ideas que podrían no existir todavía.

3. Todo diseño es un rediseño

Al igual que siempre hay ambigüedad, también hay cierta coherencia. Las necesidades fundamentales de los seres humanos no han cambiado, sólo las herramientas que tenemos para satisfacerlas. De este modo, todo diseño es un rediseño, porque simplemente estamos ideando mejores formas de satisfacer las mismas necesidades fundamentales.

4. La regla de la tangibilidad

Las ideas son apasionantes, pero el objetivo final del pensamiento de diseño es proporcionar una solución real y tangible a un problema. Por eso, una de las cinco etapas de las que hablamos a continuación es la del prototipo. En lugar de idear soluciones interesantes e hipotéticas, el pensamiento de diseño se centra en idear soluciones prácticas y comprobables.

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¿Cuál es el propósito del pensamiento de diseño?

El pensamiento de diseño es tan importante para una empresa como para sus usuarios. El proceso que hace que el pensamiento de diseño sea tan eficaz está hecho para abordar algunas características significativas inherentes a la gestión de una empresa:

La innovación se produce rápidamente

A medida que la tecnología avanza, el número de posibilidades crece exponencialmente. Incluso las personas que desarrollan estas nuevas tecnologías aún no conocen todas las posibilidades. Con el pensamiento de diseño, la exploración de ideas creativas e innovadoras—incluso las que parecen descabelladas en este momento—está integrada en el proceso. Así, su equipo puede anticiparse al futuro y mantener su empresa a la vanguardia de su sector.

Los obstáculos están en todas partes

Ya sea por la intensificación de la competencia, los productos defectuosos o los clientes insatisfechos, los negocios están llenos de obstáculos y problemas que a menudo son inesperados. Con el pensamiento de diseño, es más fácil enfrentarse a esos problemas sin sentirse abrumado o frustrado.

El enfoque metódico de desglosar un problema en sus componentes principales y resumirlo en un enunciado concreto del problema te ayuda a sentir que tienes el control de la cuestión y hace que sea mucho más fácil ver el camino a seguir.

Los usuarios son personas

En un mundo de estadísticas, gráficos y puntos de datos, muchos modelos de negocio pueden perder de vista el hecho de que, al final, las personas que utilizan su producto son seres humanos reales con necesidades reales. La fase de empatía del pensamiento de diseño ayuda a mantener este hecho en primer plano a la hora de diseñar soluciones. Esto ayuda a reducir el riesgo de desarrollar algo que nadie quiere usar o que no responde a una necesidad real.

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Las 5 etapas del pensamiento de diseño

El proceso de pensamiento de diseño consta de cinco etapas. En esta sección, damos esas etapas en el orden estándar por el que se suele pasar al aplicar el proceso de pensamiento de diseño. Sin embargo, tenga en cuenta que la naturaleza del problema que está resolviendo puede requerir que se cambie el orden en que se completan las etapas. También es posible que acabe volviendo a una etapa más de una vez, sobre todo cuando llegue a las etapas de prototipo y prueba, en las que pueden ser necesarios varios intentos antes de desarrollar un prototipo que pase la prueba.

Estas son las cinco etapas del pensamiento de diseño:

  1. Empatizar
  2. Definir
  3. Idea
  4. Prototipo
  5. Prueba

1. Empatizar

El comienzo del proceso de pensamiento de diseño implica la empatía. Observar y comprometerse con los usuarios. En esta etapa, los pensadores de diseño deben dejar de lado sus propios puntos de vista y suposiciones e intentar imaginarse en la posición del usuario.

Esta etapa implica una gran cantidad de recopilación y análisis de datos. Es posible que se realicen entrevistas con clientes pasados y potenciales. Puede ir a algún lugar donde sepa que sus usuarios van y tomar notas de lo que observa. Por ejemplo, una empresa tecnológica podría ir a una cafetería para observar a la gente trabajando con sus portátiles o a una tienda de videojuegos para observar cómo hablan los clientes sobre los sistemas de juego cuando están eligiendo qué comprar.

Otros métodos empáticos incluyen el seguimiento y la participación en las conversaciones de las redes sociales en torno a su marca y su sector, la solicitud de comentarios de los clientes y el seguimiento de las métricas sociales. La clave es escuchar y observar en lugar de reaccionar o responder.

Cuando se recibe un comentario negativo, puede ser tentador responder inmediatamente con una explicación o resolución. Sin embargo, la etapa de empatía no es para esto. Lo que hay que hacer es buscar más información y detalles sobre los comentarios negativos. Sé comprensivo y paciente. A continuación, pida más detalles. Todo lo que debería hacer en esta etapa es recopilar información sobre cualquier problema que experimenten sus usuarios.

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2. Definir

Después de haber reunido suficiente información en la etapa de empatía, es hora de empezar a organizarla y analizarla. Esta es la etapa de definición. Aquí, empezarás a buscar patrones o tendencias. El objetivo de esta etapa es consolidar toda esa información en un único planteamiento del problema.

El planteamiento del problema resume las conclusiones clave que has sacado al interpretar la información que has recopilado en la etapa anterior. Debe responder a cuatro preguntas:

  1. ¿Quién está experimentando el problema?
  2. ¿Cuál es el problema?
  3. ¿Dónde está el problema?
  4. ¿Por qué es importante el problema?

Al redactar el enunciado, hágalo desde la perspectiva del usuario que lo experimenta y asegúrese de que una sola frase responda a las cuatro preguntas. A continuación, sigue con cuatro columnas que describan con más detalle las respuestas a esas mismas preguntas.

Cree un personaje de usuario que represente las tendencias demográficas de los usuarios que experimentan el problema. Describa, con detalle, la naturaleza del problema, los puntos de dolor clave, la frecuencia con la que se produce y el grado de obstáculo que supone para la experiencia del usuario. Indique el entorno o la situación en la que se produce el problema, aportando todos los detalles contextuales que pueda extraer de los datos. Identifique el valor que una solución a este problema aportaría al usuario y a la empresa.

3. Idear

En la fase de ideación, dispondrá de un rico contexto de datos y una clara definición del problema que debe resolver. Ahora está listo para comenzar la parte creativa del pensamiento de diseño. En la fase de ideación, todos los miembros del equipo deben sentirse libres para explorar posibles soluciones sin juzgarlas. La primera parte de esta etapa consiste en proponer tantas ideas como sea posible, aunque algunas parezcan poco realistas.

Cuantas más ideas tengas, más material tendrás para trabajar a la hora de acotar la idea con la que quieres avanzar. De hecho, la idea que acabe eligiendo puede ser una combinación de diferentes ideas, que quizás incluya algunos elementos de las ideas más irreales. Al llegar al final de la fase de ideación, deberías empezar a centrarte en las dos o tres ideas que parezcan más prometedoras o, al menos, las más pensadas.

4. Prototipo

Una vez que haya seleccionado las ideas con las que quiere avanzar, es el momento de empezar a hacerlas realidad. Empieza por la idea que te resulte más optimista y comienza a desarrollar un prototipo de la misma. Si la idea es un producto real, este prototipo será una versión a escala del producto que quiere construir.

Si la idea no implica un producto físico, el prototipo puede adoptar varias formas. Por ejemplo, si quiere implantar una nueva política en toda la empresa para mejorar el servicio al cliente, puede diseñar un pequeño experimento en el que ponga en práctica esa política en un solo departamento o con unos pocos empleados antes de decidir si quiere lanzar una versión a gran escala de la misma.

5. Prueba

En la fase de prueba se despliega ese prototipo para ver si realmente resuelve el problema original que se intenta solucionar. Si su prototipo es un producto, puede enviar algunos prototipos a sus clientes habituales o contratar a probadores de productos para ver cómo responden a él.

Si su prototipo es un cambio en el sitio web, podría crear una copia en espejo de su sitio web actual, modificar el código que desea cambiar y ver cómo funciona el sitio web simulado. Si se trata de un experimento, deberías hacer un seguimiento de los resultados de la nueva política o estrategia y compararla con la existente.

Aunque la etapa de prueba es la última de las cinco etapas, eso no significa que el proceso de pensamiento de diseño haya terminado una vez que haya probado su prototipo. El proceso de prueba es el momento en el que descubrirá las limitaciones o los retos de su prototipo. Tal vez no funcione en absoluto como usted pretendía. Tal vez funcione, pero con nuevos problemas propios. Pueden pasar muchas cosas, y es posible que tengas que volver a desarrollar un nuevo prototipo o que se te ocurran nuevas ideas.

Continúe el proceso de ideación, creación de prototipos y pruebas hasta que haya encontrado una solución que aborde plenamente el problema y mejore la experiencia de los usuarios.