El proceso de enfermería en cinco pasos

Como enfermera, su principal deber es garantizar que sus pacientes mantengan los estándares de calidad mientras les presta atención. Las enfermeras pueden atender a los pacientes en una serie de entornos sanitarios diferentes con continuidad de cuidados para cada paciente. El proceso de enfermería proporciona un marco de práctica que la enfermera debe seguir para garantizar que el paciente tenga cubiertas sus necesidades.

En este artículo, explicamos qué es el proceso de enfermería y los pasos que implica esta herramienta universal de enfermería.

¿Qué es el proceso de enfermería?

El proceso de enfermería es un método científico de cinco pasos basado en la evidencia que se utiliza para garantizar que el paciente sea evaluado, diagnosticado y reciba una atención continuada por parte de los proveedores y departamentos sanitarios adecuados. Todas las enfermeras reciben formación sobre el proceso de enfermería durante su formación y deben ser competentes en el uso del método en su trabajo diario.

Las enfermeras necesitan utilizar su juicio clínico para usar la información que recogen del paciente y su conocimiento de las pruebas médicas para categorizar la condición del paciente o las condiciones múltiples y luego crear un plan de acción apropiado. Cuando una enfermera tiene experiencia, descubrirá que su intuición forma parte del razonamiento y el juicio que utiliza.

El proceso de enfermería permite medir el progreso del paciente y compartirlo entre las diferentes disciplinas del equipo sanitario. Aumenta la calidad de los resultados de la atención al paciente al garantizar la continuidad de los cuidados cuando el paciente pasa de un departamento a otro o del hospital a su casa.

Los cinco pasos del proceso de enfermería

El proceso de enfermería es un enfoque científico de cinco pasos que las enfermeras utilizan para salvaguardar los niveles de atención que reciben los pacientes. Los pasos son los siguientes:

  1. Fase de evaluación
  2. Fase de diagnóstico
  3. Fase de planificación
  4. Fase de aplicación
  5. Fase de evaluación

1. Fase de evaluación

El primer paso del proceso de enfermería es la valoración, que no debe confundirse con un diagnóstico médico. Antes de que un paciente pueda recibir cualquier tratamiento o medicación, el equipo sanitario necesita saber todo lo posible sobre su situación para poder identificar las necesidades del paciente tanto de forma inmediata como en el futuro. Una enfermera titulada (RN) debe averiguar toda la información posible sobre el estado del paciente mediante un proceso sistemático. Debe reunir información sobre el estado psicológico, fisiológico, sociológico, sociocultural, económico y espiritual del paciente y sobre su estilo de vida en general.

Dependiendo del paciente, de la unidad en la que esté ingresado y de la especialidad de la unidad, la valoración de enfermería puede ser muy exhaustiva o puede centrarse en un solo sistema o condición corporal. El enfermero puede optar por delegar algunas de las tareas de recopilación de información en un auxiliar de enfermería más joven. Esto puede incluir el registro de las constantes vitales o los electrocardiogramas.

La información que la enfermera recopila puede provenir de varias fuentes. La interacción con el paciente es esencial durante la fase de evaluación. La enfermera debe hablar con el paciente y realizar una entrevista con él para asegurarse de que su historial médico es completo. Esto debe incluir los antecedentes familiares y los acontecimientos médicos pasados. Las enfermeras deben utilizar sus valores fundamentales de paciencia y comprensión para maximizar la probabilidad de encontrar información relevante. Mientras la enfermera realiza la entrevista, también es una buena oportunidad para hacer observaciones generales. La enfermera puede realizar un examen físico o hacer referencia al examen realizado por un médico.

La idea que subyace en esta parte del proceso es identificar lo que es anormal en comparación con lo que es normal para el paciente. Es más fácil tratar los problemas si se reconocen antes en el proceso. La atención a los detalles y la capacidad de pensamiento crítico son habilidades esenciales para utilizar durante esta fase, ya que permiten a la enfermera identificar los problemas y priorizar los tratamientos que requiere el paciente. Esto es especialmente importante si el paciente tiene problemas agravados con más de un problema crítico que requiere una intervención como la medicación u otro tratamiento.

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2. Fase de diagnóstico

El segundo paso del proceso de enfermería implica que la enfermera utilice sus habilidades clínicas y su juicio para hacer un diagnóstico sobre una condición de salud actual o potencial de un individuo, familia o comunidad. Puede haber más de un diagnóstico si el paciente tiene un estado de salud complicado. Si un paciente tiene un miembro roto, también podría tener una infección en el lugar de la rotura si el hueso ha atravesado la piel. El diagnóstico debe ser una descripción detallada del problema e incluir cualquier complicación asociada, como un dolor extremo que cause falta de apetito y la consiguiente pérdida de peso.

La enfermera debe emitir un juicio sobre la posibilidad de que el paciente haya desarrollado un síndrome. Esta puede ser una situación potencialmente difícil de diagnosticar porque el paciente podría tener lo que parecen ser síntomas no relacionados pero que significan una enfermedad o dolencia específica. Podría haber un riesgo de complicaciones en algún momento en el futuro y la enfermera debería identificarlas en el diagnóstico. El diagnóstico es la base del plan de atención sanitaria y del curso del tratamiento para el paciente, y debe indicar hasta qué punto el paciente está preparado para mejorar su salud.

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3. Fase de planificación

La fase de planificación también puede conocerse como fase de resultados y es la etapa que implica la formulación de un plan de acción. Sólo puede producirse una vez que la enfermera o el equipo sanitario y el paciente, si es posible, se pongan de acuerdo en el diagnóstico. Si el paciente tiene una afección compleja, como un síndrome o múltiples lesiones y afecciones, la enfermera jefe debe priorizar los múltiples diagnósticos y prestar atención a las afecciones más urgentes y críticas en primer lugar.

Para cada una de las cuestiones médicas, la enfermera debe asignar un objetivo sencillo, alcanzable y medible para obtener un resultado positivo para el paciente. Por lo general, se trata de objetivos a corto plazo, aunque se pueden esbozar objetivos a más largo plazo en función de la enfermedad. Puede haber un único objetivo o varios objetivos que persigan la mejora de una enfermedad común. Debe haber una forma de hacer un seguimiento de los resultados que se han establecido en el plan. Los objetivos pueden ser muy básicos, como pasar de la cama a la silla una determinada cantidad de tiempo al día. Pueden ser más complejos y a más largo plazo, como ganar una cantidad específica de peso comiendo una cantidad planificada de alimentos que debe registrarse diariamente.

Las enfermeras suelen utilizar la Clasificación de Resultados de Enfermería durante esta fase de la evaluación enfermera. Se trata de un conjunto de términos y medidas estandarizados, basados en la evidencia, que pueden utilizarse para el seguimiento de los resultados de salud del paciente. La enfermera debe completar la información de la valoración, el diagnóstico y los objetivos en las notas del paciente y en un documento específico del plan de cuidados. Todos los miembros del equipo sanitario que prestan atención al paciente deben tener acceso al documento. También se puede hacer una copia de seguridad electrónica en la base de datos del historial del paciente.

4. Fase de ejecución

Durante esta fase, la enfermera pone en práctica el plan de acción de cuidados de enfermería determinado en la fase anterior. Las intervenciones en esta fase se delegarán en un miembro apropiado del equipo sanitario o pueden depender de que el paciente las realice. Independientemente de quién lleve a cabo las acciones señaladas, el paciente debe ser monitorizado cuidadosamente para ver si está mejorando o si su estado se está deteriorando. Los cambios deben compararse con los previstos en el plan de cuidados.

Las actividades de esta fase incluyen la evaluación del paciente inmediatamente antes de aplicar la acción para asegurarse de que sigue siendo pertinente. Comprobar si el paciente necesita ayuda con la acción, los cuidados, la educación o el tratamiento, y luego utilizar las habilidades de gestión de personas para delegar la tarea en un miembro del equipo. La atención prestada se documenta cuidadosamente en las notas del paciente. La continuidad de los cuidados es vital para el bienestar del paciente durante la hospitalización y la preparación para su alta en casa, por lo que es esencial disponer de información precisa y actualizada en el historial del paciente.

El paciente puede necesitar un plan de cuidados que se aplique durante unas pocas horas, hasta un periodo prolongado de varios meses o incluso años, con los ajustes periódicos adecuados.

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5. Fase de evaluación

La última fase del proceso de enfermería es la fase de evaluación. Tiene lugar después de las intervenciones para ver si se han cumplido los objetivos. El método habitual empleado es rellenar un formulario de evaluación que la enfermera rellena para cada intervención o tratamiento.

Hay tres posibles resultados que la enfermera puede utilizar para clasificar la intervención:

  • Mejora del estado del paciente
  • El estado del paciente se ha estabilizado
  • El estado del paciente se deterioró, murió o fue dado de alta

Si el paciente no ha mostrado mejoría y no se han alcanzado los objetivos fijados, hay que crear un nuevo plan comenzando de nuevo el proceso de enfermería desde el primer paso.