¿Qué es el proceso de planificación estratégica?

El proceso de planificación es uno de los trabajos más importantes para un directivo. Las iniciativas bien planificadas permiten a una empresa alcanzar objetivos importantes. La consecución de estos objetivos depende de la comprensión de los pasos que implica la planificación.

En este artículo, explicamos los pasos del proceso de planificación estratégica que son necesarios para ser un gestor eficaz.

¿Qué es un proceso de planificación estratégica?

Establecer objetivos y crear un plan para alcanzarlos es una de las principales funciones de la planificación estratégica. La planificación estratégica puede darse en cualquier nivel de una empresa. Una empresa entera puede tener un plan que defina sus objetivos, pero los directivos también pueden desarrollar y aplicar planes con sus equipos.

El proceso de planificación estratégica es fundamental para el éxito a largo plazo de una empresa. Con un plan estratégico en marcha, una empresa puede centrar sus energías y recursos de forma más eficaz en la consecución de un objetivo;

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Siete pasos de un proceso de planificación estratégica

Tenga en cuenta los siguientes siete pasos para ayudarle a crear planes eficaces y procesables:

  1. Comprender la necesidad de un plan estratégico
  2. Establecer objetivos.
  3. Desarrollar supuestos o premisas.
  4. Investigar diferentes formas de alcanzar los objetivos.
  5. Elija su plan de acción.
  6. Desarrollar un plan de apoyo.
  7. Aplicar el plan estratégico.

1. 2. Comprender la necesidad de un plan estratégico

El primer paso, y quizás el más importante, del proceso de planificación es comprender que existe la necesidad de un plan. En términos de gestión, esto significa que debe conocer el entorno industrial en el que opera la empresa para poder identificar las oportunidades de desarrollo. También debe conocer el funcionamiento interno de la empresa para saber cuándo hay que resolver un problema.

Una vez identificadas las oportunidades, puede empezar a buscar acciones que le ayuden a aprovecharlas. Por ejemplo, quizá el gobierno esté ofreciendo contratos para empresas de su sector. Si está al tanto de esto, puede elaborar un plan para ayudar a su empresa a competir por una licitación;

2. Establecer objetivos

El establecimiento de objetivos es el segundo paso del proceso de planificación estratégica. Los objetivos pueden establecerse tanto para los departamentos individuales como para la empresa en su conjunto, en función de su finalidad. Siguiendo con el ejemplo de las licitaciones públicas, un objetivo para toda la empresa podría ser conseguir la licitación. Mientras tanto, el objetivo de un departamento podría ser mejorar las métricas de rendimiento específicas, como las ventas o la satisfacción del cliente;

Un objetivo para una organización puede ser general, pero cuando se establecen objetivos para un departamento, hay que ser detallado y específico para que los miembros de su equipo entiendan lo que tienen que hacer. Por ejemplo, aunque el aumento de los beneficios podría ser un objetivo para la empresa, los departamentos individuales necesitarán objetivos más detallados relacionados con el aumento de los beneficios, como “Generaremos 5.000 dólares más de ingresos para el 24 de abril”

Los objetivos son vitales para el proceso de planificación estratégica porque permiten a los directivos dirigir a sus equipos con mayor eficacia. Proporcionan a los empleados un propósito común hacia el que trabajar para que sus actividades diarias estén más centradas.

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3. Desarrollar supuestos o premisas

Cuando se elabora un plan para la empresa, debe hacerse pensando en el futuro. Por supuesto, el futuro es imprevisible, lo que significa que su plan tendrá que basarse en ciertas suposiciones o premisas. 

Una previsión es un tipo de premisa común que implica hacer ciertas predicciones sobre el futuro. Si el objetivo de la empresa es aumentar los beneficios, la dirección tendría que pronosticar si el sector podrá o no soportar un aumento de los beneficios.

Durante el proceso de planificación estratégica, tendrá que desarrollar premisas tanto internas como externas. Las premisas internas se basan en el funcionamiento interno de la empresa y los factores. Algunos ejemplos de premisas internas son:

  • Los recursos que espera tener disponibles
  • Políticas de empresa que necesita o tendrá que aplicar
  • Cómo interactuarán los niveles de gestión con el plan

Las premisas externas son todo aquello ajeno a la empresa que puede afectar al plan y a la capacidad de alcanzar los objetivos fijados. Algunos ejemplos de premisas externas son:

  • El entorno político y social
  • Avances tecnológicos
  • Competencia de otras empresas

Cuando se trata de alcanzar un objetivo organizativo, es importante que todos los directivos operen bajo las mismas premisas y que estén de acuerdo con ellas;

4. Investigue diferentes formas de alcanzar los objetivos

Por lo general, hay varias formas diferentes de alcanzar un objetivo. Tendrá que dedicar tiempo a investigar varias formas en las que su equipo podría trabajar para completar un objetivo establecido. Investigar diferentes soluciones para completar un objetivo es importante porque da a los directivos cierta flexibilidad a la hora de dirigir a sus equipos. Algunos directivos pueden preferir soluciones innovadoras para completar los objetivos, mientras que otros pueden desear utilizar métodos más tradicionales.

Al investigar las diferentes formas de alcanzar los objetivos, el objetivo debe ser reducir las opciones a unas pocas. Como hemos mencionado, es probable que existan innumerables soluciones para alcanzar los objetivos fijados, y si no se reducen las opciones, será difícil para sus directivos elegir una solución que funcione.

Una vez que haya identificado algunas de las mejores formas de alcanzar potencialmente sus objetivos, es el momento de examinar de cerca estas soluciones para decidir cuál es la mejor opción. Debe considerar cuidadosamente los puntos fuertes y débiles de cada solución, especialmente en lo que se refiere a los objetivos establecidos por su empresa. Imagine que está desarrollando un plan financiero para su empresa. Para cada plan posible, tendría que evaluar los riesgos de los planes, así como los beneficios potenciales. También tendría que analizar cada opción que considere para ver si le ayudaría a alcanzar eficazmente su objetivo final.

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5. Elija su plan de acción

Una vez que haya fijado sus objetivos, desarrollado sus premisas e identificado o evaluado diferentes soluciones para completar sus metas, podrá decidir qué curso de acción tomar. Lo ideal es que el plan estratégico que elija sea el más rentable. Antes de elegir su plan de acción, hay algunas cosas que deberá tener en cuenta: 

  • Evite un plan que pueda costar dinero a la empresa. Esto es algo que hay que tener en cuenta tanto a corto como a largo plazo.
  • Asegúrese de seleccionar el plan que tenga la menor cantidad de consecuencias potencialmente negativas. Todos los planes que pueda elegir tendrán, naturalmente, inconvenientes, pero algunos tendrán más desventajas que otros. Compare las diferentes opciones para completar su objetivo y elija la que tenga más posibilidades de éxito.
  • Elige un plan de acción que sea adaptable.  Mientras ejecuta su plan, puede encontrar obstáculos que no había previsto. Si su plan es flexible, debería poder superar estos obstáculos más fácilmente que con un plan que’sea fijo. Por ejemplo, si la empresa se presenta a una licitación gubernamental y el gobierno instituye una nueva política, es posible que tenga que modificar su oferta para poder cumplir con la nueva política.

Cuando formes un plan de acción, deberás basar en gran medida tu decisión en pruebas concretas, como un análisis matemático. Dicho esto, su experiencia como directivo también puede ayudarle a decidir qué plan es el mejor para cumplir los objetivos fijados. Basándose en su historia personal, puede darse cuenta de que uno de los planes considerados es algo que ha visto aplicar en el pasado y que sabe que es eficaz;

También puede tomar elementos de varios planes estratégicos y utilizarlos juntos. Por ejemplo, si está comparando dos planes financieros, quizá uno tenga una solución mejor para aumentar los beneficios y el otro contenga una estrategia eficaz para proteger la empresa de pérdidas inesperadas. Podrías combinar estos dos elementos para crear un plan sólido.

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6. Desarrollar un plan de apoyo

Una vez que sepa qué plan va a poner en marcha, es posible que tenga que desarrollar un plan secundario que le ayude a instituir el plan principal. Los planes secundarios variarán en función de sus objetivos, por lo que deberá tener en cuenta sus metas mientras desarrolla este plan adicional.

Si tu objetivo es que tu empresa lance un nuevo producto, tu plan principal puede incluir pasos como la investigación del producto, el desarrollo de un plan de marketing y la organización de la fabricación. El plan secundario incluirá todos los pasos que hay que dar para apoyar la ejecución del plan principal.

Por ejemplo, es posible que necesite ampliar su equipo de investigación de productos, lo que significa que la contratación de nuevos empleados podría ser un paso en su plan secundario. Del mismo modo, es posible que necesite contratar un equipo de investigación de productos si su empresa aún no lo tiene o aumentar la capacidad de fabricación de su empresa si sus instalaciones actuales no son adecuadas para el nuevo producto. La formación del personal es un componente común de un plan secundario, independientemente del objetivo. Tanto si intenta lanzar un nuevo producto como si quiere aumentar las ventas de un producto actual, es probable que su personal necesite más formación antes de que la empresa pueda alcanzar estos objetivos.

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7. Aplicar el plan estratégico

El último paso del proceso de planificación estratégica es la aplicación del plan. En algunos casos, éste puede ser el paso más complicado del proceso de planificación en función de los objetivos que se hayan establecido. Cuando llega el momento de poner en práctica el plan, los directivos recurren a sus habilidades y experiencias para asegurarse de que todo funcione bien.

Si el objetivo de la organización es especialmente complejo, los directivos deberán dedicar el tiempo necesario para asegurarse de que los miembros de su equipo entienden sus responsabilidades y cómo se conecta cada uno con el objetivo más amplio. Todos los miembros del equipo deben estar informados y trabajar juntos para que el proyecto tenga éxito.

Las herramientas que necesitarás para poner en marcha el plan dependen de las circunstancias concretas. Por ejemplo, si su plan está relacionado con la instauración de una nueva política de la empresa, la aplicación del plan requerirá consultar con el departamento jurídico para asegurarse de que la política se perfila correctamente para que sea eficaz.