Razonamiento Inductivo vs. Deductivo

En el lugar de trabajo empleamos el razonamiento a diario, ya sea para tomar decisiones importantes e impactantes o simplemente para pensar en cómo terminar un trabajo. Aunque gran parte de nuestro razonamiento se hace de forma consciente, también empleamos constantemente habilidades de razonamiento sin ser conscientes de ello.

Existen dos tipos principales de razonamiento: el inductivo y el deductivo.

En este artículo, definiremos ambos tipos de razonamiento y las diferencias entre ellos. También hablaremos de cómo se puede utilizar tanto el razonamiento inductivo como el deductivo en el lugar de trabajo y durante el proceso de contratación.

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¿Qué es el razonamiento inductivo?

El uso de escenarios específicos para sacar conclusiones generalizadas se conoce como razonamiento inductivo, o «razonamiento de causa y efecto». Puede describirse como un enfoque «ascendente». Por ejemplo, puedes darte cuenta de que tu hermana es ordenada, la hermana de tu amiga es ordenada y la hermana de tu madre es ordenada. Como todas las hermanas mayores son ordenadas, el razonamiento inductivo conjeturaría.

¿Qué es el razonamiento deductivo?

El razonamiento deductivo es el acto de hacer una afirmación generalizada y respaldarla con escenarios o información específicos. Puede considerarse como un enfoque «descendente» para sacar conclusiones. Por ejemplo, considere la afirmación “todas las manzanas son frutas” Cuando se introduce una información específica como “todas las frutas crecen en los árboles”, se puede deducir que todas las manzanas crecen en los árboles. Otro ejemplo clásico de razonamiento deductivo es la siguiente fórmula:

Si A = B y B = C, entonces A debe ser igual a C.

Razonamiento inductivo vs. deductivo

El razonamiento inductivo y el deductivo son formas esencialmente opuestas de llegar a una conclusión o proposición. La principal diferencia entre el razonamiento inductivo y el deductivo es que, mientras que el inductivo comienza con una observación, la apoya con patrones y luego llega a una hipótesis o teoría, el deductivo comienza con una teoría, la apoya con la observación y finalmente llega a una confirmación.

El razonamiento inductivo se basa en patrones y tendencias, mientras que el deductivo se basa en hechos y reglas. El razonamiento inductivo sigue un flujo de lo específico a lo general, mientras que el deductivo va de lo general a lo específico. Puedes utilizar el razonamiento inductivo cuando intentas entender cómo funciona algo observando patrones. El razonamiento deductivo, en cambio, puede ser más útil para definir y establecer relaciones entre dos o más entidades.

Uso del razonamiento en el trabajo

Tanto el razonamiento inductivo como el deductivo son esenciales a la hora de colaborar en el trabajo. Seamos conscientes de ello o no, constantemente hacemos inferencias y sacamos conclusiones utilizando ambos métodos para tomar decisiones, crear ideas y mejorar procesos. He aquí algunos ejemplos de situaciones en las que puedes utilizar el razonamiento inductivo o deductivo:

Ejemplos de razonamiento inductivo:

  • Determinar cuándo debe salir al trabajo en función de los patrones de tráfico
  • Poner en marcha un nuevo proceso de contabilidad basado en la forma en que los usuarios interactúan con el software
  • Decidir los planes de incentivos basándose en una encuesta a los empleados
  • Cambiar la hora o el formato de una reunión en función del nivel de energía de los participantes

Ejemplos de razonamiento deductivo:

  • Desarrollar un plan de marketing que sea eficaz para un público específico
  • Diseñar el plano y la distribución de una tienda para maximizar las ventas
  • Planificar un presupuesto para obtener el mayor rendimiento de sus inversiones
  • Determinar las formas más eficientes de comunicarse con los clientes

Utilizar el razonamiento durante el proceso de contratación

Los empresarios valoran a los candidatos que pueden pensar de forma razonable y lógica en un problema y desarrollar una solución. Por ello, mostrar tus habilidades de razonamiento y resolución de problemas durante el proceso de contratación podría aumentar tus posibilidades de conseguir el trabajo. Aunque no es necesario indicarlo en la sección de habilidades, puede incluir su experiencia con el razonamiento en el resumen de su currículum, en la sección de experiencia profesional y en la carta de presentación, así como en sus respuestas a la entrevista.

Piense en las ocasiones en las que, durante la escuela, el trabajo o incluso las experiencias de voluntariado, utilizó el razonamiento para obtener un resultado positivo. Incluya historias específicas en su carta de presentación. Si tu solución causó un impacto medible, incluye estos números en tu currículum.

Por ejemplo, podrías haber utilizado el razonamiento deductivo para llegar a la conclusión de que tu equipo de ventas debería dedicar menos tiempo a varias cuentas pequeñas y, en cambio, invertir más tiempo en menos cuentas grandes. En su currículum, podría escribir algo así:

“Propuso una nueva estrategia de ventas que condujo a un aumento del 23% de los ingresos anuales”

Prepárese para su entrevista escribiendo dos o tres historias en las que haya utilizado el razonamiento inductivo o deductivo para influir positivamente en su organización.