10 Técnicas de Estimación Ágil (Más Consejos para Hacer Estimaciones)

El uso de la estimación ágil como método de gestión de proyectos ayuda a los miembros del equipo a comprender sus responsabilidades individuales y los plazos del proyecto, además de garantizar que son conscientes de las fases y los requisitos de tiempo del proyecto. Este método también permite a los miembros del equipo trabajar juntos de forma más colaborativa, ya que entienden las fases y los requisitos de tiempo del proyecto. El uso de técnicas de estimación ágiles puede ayudarle a usted y a su equipo a gestionar los proyectos de forma más eficiente.

En este artículo, discutimos la definición de estimación ágil y proporcionamos una lista de técnicas de estimación ágil y consejos para usar como guía.

¿Qué es la estimación ágil?

Algunos equipos calculan el esfuerzo y el tiempo de sus proyectos mediante la estimación de los recursos que necesitarán, mientras que otros equipos utilizan software para hacerlo. La estimación ágil mejora la toma de decisiones, potencia la coordinación del equipo y enseña a gestionar los riesgos de forma más eficaz. También puede permitir a los miembros del equipo comprender mejor la importancia de cada tarea que requiere un proyecto, de modo que puedan predecir su calendario.

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10 técnicas de estimación ágiles

Las técnicas de estimación ágil son procesos que los equipos pueden utilizar para estimar el tiempo y los recursos necesarios para los próximos proyectos. Aquí hay una lista de 10 técnicas de estimación ágil que usted y su equipo pueden utilizar:

1. Póker de planificación

El póquer de planificación es un proceso en el que un facilitador asigna a los participantes cartas de números variables. El número de cada carta representa los requisitos de tiempo o la dificultad de una tarea del proyecto; los números más altos representan tareas más largas o difíciles y los números más bajos representan tareas más cortas o fáciles.

En esta técnica, el facilitador pide a los miembros del equipo que estimen la dificultad o el tiempo que requiere cada tarea del proyecto utilizando sus cartas. Por ejemplo, los miembros del equipo pueden asignar un número de carta bajo a una tarea que creen que les llevará poco tiempo completar. Los miembros del equipo pueden discutir sus ideas antes de acordar qué carta se ajusta mejor a cada tarea del proyecto.

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2. Tamaño de las camisetas

El dimensionamiento de las camisetas es una técnica que implica la estimación de los atrasos, que es el proceso de estimar los pedidos pagados que los equipos necesitan cumplir. Los facilitadores dividen un conjunto de camisetas en grupos basados en el tamaño, y cada tamaño de camiseta se correlaciona con el nivel de dificultad o los requisitos de tiempo de un proyecto. Las camisetas más grandes representan pedidos más grandes que requieren más tiempo y recursos, mientras que las camisetas más pequeñas representan pedidos más pequeños que son más fáciles de completar para los equipos.

En este proceso, el facilitador lee la descripción de un proyecto y cada miembro del equipo elige el tamaño de la camiseta que representa la cantidad de trabajo que cree necesaria para ese proyecto. Si las elecciones de todos coinciden, el ejercicio concluye. Sin embargo, si hay grandes diferencias entre las camisetas elegidas, todos discuten sus elecciones hasta llegar a un consenso. Esta práctica continúa hasta que el equipo se pone de acuerdo sobre la dificultad o los requisitos de tiempo de cada proyecto.

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3. El sistema de cubos

En esta técnica, el facilitador crea numerosos cubos, o categorías, representados por trozos de papel. Cada cubo tiene un número que corresponde al nivel de dificultad o a los requisitos de tiempo de las tareas del proyecto. Las tareas más largas y exigentes van en los cubos más altos, mientras que las más cortas y fáciles van en los cubos más bajos.

El facilitador comienza colocando una tarea, normalmente escrita en una nota adhesiva, en un cubo en función del tiempo o la dificultad previstos para la tarea. A continuación, los participantes asignan las tareas a diferentes cubos con el objetivo de que cada cubo contenga tareas similares. Los equipos pueden discutir cada tarea durante el proceso o esperar hasta que todas las tareas estén en un cubo. La asignación concluye cuando los participantes colocan todas las tareas en los cubos y el equipo ha tenido tiempo suficiente para discutir cada una de ellas.

4. Mapeo de afinidad

El mapa de afinidad es una técnica que consiste en encontrar similitudes entre las tareas. Los facilitadores piden a los participantes que agrupen las ideas o las tareas visualmente, ordenando los elementos de menor a mayor. Los miembros del equipo también pueden agrupar los elementos en función del tipo hasta que todos lleguen a un acuerdo con un conjunto claro de grupos de afinidad.

El facilitador comienza con dos elementos, colocando uno en cada extremo de una pared, mesa u otra superficie. A continuación, los participantes asignan, o colocan, elementos individuales en cada uno de estos grupos en función de su importancia y de su relación con los elementos que ya están en un grupo. A continuación, los participantes discuten por qué han colocado cada elemento en el lugar del mapa.

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5. Distribución aleatoria

La distribución aleatoria es una técnica que organiza las tareas de menor a mayor prioridad. El facilitador comienza esta técnica proporcionando a los participantes una lista de tareas en una línea horizontal. Las tareas menos importantes van en el lado izquierdo de la línea y las más importantes van en el lado de la cabalgata.

A continuación, los miembros del equipo se turnan para subir o bajar la importancia de un elemento y discuten su movimiento. Si los participantes están de acuerdo con el orden actual, pueden pasar su turno. El proceso termina cuando todos pasan, mostrando que todos están de acuerdo con los niveles de prioridad de las tareas.

6. Votación por puntos

La votación por puntos es ideal para estimar un pequeño conjunto de números. Esta técnica consiste en que los participantes utilicen pegatinas de puntos para votar sobre el tamaño de las tareas del proyecto, y cada pegatina representa un voto. Cada punto indica el tiempo y los recursos necesarios para completar una tarea específica del proyecto. Por ejemplo, una tarea que recibe menos puntos representa una tarea de proyecto más sencilla.

En este proceso, los facilitadores dan a cada participante un conjunto de pegatinas de puntos y les permiten votar sobre la importancia de las diferentes tareas del proyecto. De este modo, los equipos obtienen una representación visual de las tareas más sencillas y de las más difíciles de un proyecto. También ayuda a garantizar que todos estén de acuerdo con el tiempo y el esfuerzo necesarios para cada tarea.

7. Grande, incierto, pequeño

Con la técnica «grande, incierto, pequeño», los equipos pueden gestionar la incertidumbre en la toma de decisiones centrándose en temas específicos que el equipo debe discutir. Esta técnica ayuda a los equipos a discutir tareas que pueden no ser grandes o pequeñas, lo que significa que es más probable que tengan variaciones en su nivel de importancia.

Para empezar, el facilitador coloca los temas o proyectos frente a los participantes del grupo y les pide que califiquen si cada elemento es grande o pequeño o si no están seguros del nivel de importancia del elemento. A continuación, los miembros del equipo pueden debatir por qué creen que cada elemento debe clasificarse como una tarea grande o pequeña. La tarea concluye cuando los participantes clasifican cada una de las tareas.

8. Estimación descendente

Para comenzar una estimación descendente, los facilitadores informan a los participantes de la fecha de entrega de un proyecto. A continuación, los participantes trabajan en grupos para dividir el tiempo del proyecto en diferentes fases. Después de que los participantes determinen cuánto tiempo deben asignar a cada tarea, los miembros del equipo pueden comparar sus estimaciones.

Si hay discrepancias entre las tareas y su duración, el facilitador puede iniciar un debate entre los miembros. Puede animar a los miembros del equipo a discutir las razones específicas por las que creen que cada tarea necesitará más o menos tiempo. Después de las discusiones, los equipos pueden repetir el proceso hasta discutir cada tarea.

9. Estimación ascendente

Cuando se hace una estimación ascendente, los facilitadores empiezan por estimar los requisitos de tiempo para cada tarea individual del proyecto. A continuación, los equipos combinan cada tarea para determinar la cantidad total de tiempo que se necesitará para completar todas las fases del proyecto. Esto puede ayudar a los miembros del equipo a identificar qué tareas tardan más en completarse, lo que puede permitirles encontrar formas de aumentar la productividad.

Durante este proceso, el facilitador puede querer tener discusiones para que los miembros del equipo de diferentes departamentos puedan compartir por qué están de acuerdo o no con las estimaciones individuales. Esto puede dar a los demás equipos una idea de las tareas que otros equipos deben realizar para terminar el proyecto.

10. Estimación comparativa

Una estimación comparativa toma el enfoque descendente y lo utiliza para estimar la duración de todo un proyecto. En esta técnica, los facilitadores piden a los equipos que dividan cada fase de un proyecto en incrementos más pequeños. Por ejemplo, si un equipo pretende completar un proyecto en 12 meses y en 12 fases, puede decidir que cada fase tardará un mes en completarse.

Los equipos pueden seguir dividiendo las tareas específicas de cada mes hasta llegar a una estimación de cuántas tareas deben completar en un solo día de trabajo. A continuación, cada equipo puede compartir sus conclusiones con el grupo y debatir por qué están de acuerdo o no con las estimaciones de los plazos.

Consejos para utilizar técnicas de estimación ágiles

Los siguientes consejos le ayudarán a utilizar estas técnicas de forma eficaz:

  • Tenga en cuenta los datos de estimación que necesita. Determine el tamaño y el tipo de datos que necesita al elegir la técnica de estimación adecuada. Por ejemplo, la votación por puntos y el póquer de planificación son ideales para un número menor de elementos de estimación.

  • Evaluar el nivel de competencia del equipo. Algunas técnicas de estimación son mejores para diferentes niveles de habilidad o experiencia. Por ejemplo, el póquer de planificación y el sistema de cubos pueden ser opciones adecuadas para los equipos que están menos familiarizados con las técnicas de estimación ágiles.

  • Determine el nivel de comodidad del equipo. Cuando elijas una técnica, ten en cuenta la comodidad de cada miembro del equipo a la hora de trabajar con él. Por ejemplo, los equipos que no han trabajado juntos pueden beneficiarse del póquer de planificación, mientras que los equipos experimentados pueden beneficiarse del mapeo de afinidad.

  • Pruebe numerosas técnicas. Pruebe una variedad de técnicas de estimación ágil para encontrar la que mejor funcione para usted y su equipo. Comienza con técnicas que requieran menos preparación, como la votación por puntos, y luego considera probar técnicas más profundas, como el póker de planificación.